viernes, 7 de junio de 2024

 

 “ LAS MANOS NO SON PARA PEGAR, LAS MANOS SON PARA JUGAR…”     En busca de estrategias pedagógicas para abordar conductas agresivas en el Jardín Maternal (2 y 3 años). 




Autora: Soto Daiana Gisel

Filiación Institucional: No estoy ejerciendo actualmente.

daiana.gisel.soto943@gmail.com

 Palabras claves: habilidades; sociales, emociones; socioemocional; Juego.


“Las manos no son para pegar” es un libro bilingüe de Martine Agassi, un libro que con palabras sencillas y simpáticos dibujos,  invita a los niños más pequeños a utilizar sus manos para actividades divertidas y afectuosas mientras insiste en varias ocasiones que las manos no son para pegar. 


“Las manos son de varias formas, colores y tamaños. Las manos pueden hacer muchas cosas. ¿Puedes mover las tuyas? Las manos no son para pegar. ¿Para qué son?”. (Agassi, M. 2000. Las manos no son para pegar.)


Encontré este libro buscando estrategias y recursos para abordar una problemática que se presenta en el Jardín Maternal. Mi nombre es Daiana Soto, docente de Educación Inicial y estuve ejerciendo algunos meses en un Jardín Maternal de gestión Privada, más específicamente en una sala multiedad. En el tiempo que estuve a cargo de la sala se presentaba una problemática recurrente relacionada con los problemas de conducta y la agresión entre los niños. Algunos niños (de 2 y 3 años)  presentaban conductas como pegar, empujar o morder a sus compañeros.Como ya mencionamos, la sala es multiedad, con un grupo muy pequeño de alumnos, dos nenas de 3 años, dos nenes de 2 años, una nena de un año y medio y un bebe de 9 meses, 6 alumnos en total. 


  Es fundamental comprender que la agresión en la primera infancia suele ser un indicador de dificultades emocionales o de falta de habilidades sociales desarrolladas. Los niños que recurren a la agresión como forma de resolver conflictos pueden tener dificultades para manejar sus emociones, comunicarse de manera efectiva o entender las necesidades y sentimientos de los demás. 


La mayor de las nenas en reiteradas ocasiones molestaba a sus compañeras/os, pegaba, empujaba, cada juguete u objeto que agarraban se los quitaba. La nena más pequeña de 1 año, comenzó el Jardín por primera vez, a casi un mes después de comenzar las clases, estaba muy feliz y se adaptó fácilmente los primeros días. Luego comenzó a recibir tratos agresivos por parte de su compañera y eso conllevo a que pasara mayor parte de la clase llorando y a no querer quedarse sin su mamá en el Jardín. Cuando la nena más pequeña dejó de asistir al jardín,  empezó a molestar a la otra alumna de 3 años, que posteriormente manifestaba no querer entrar al jardín, particularmente cuando veía a su compañera. Asimismo otro de los compañeros de 2 años, recibía los tratos agresivos de su compañera pero reaccionaba y le devolvía los golpes, sumado a que este pequeño la mordía para defenderse.   Estas conductas también impactan en el ambiente de convivencia y aprendizaje en el jardín. La presencia de conflictos y agresiones genera un clima tenso y desagradable en el que todos los niños se sientan incómodos e inseguros. Esto puede dificultar el proceso de aprendizaje, ya que los niños necesitan sentirse seguros y tranquilos para poder concentrarse y participar activamente en las actividades educativas. En el mes de abril trabajamos las emociones sin embargo,  no fue suficiente, si bien no era yo quien planificaba las actividades para los alumnos empecé a pensar cómo abordar la problemática, comenzaron a surgir diferentes interrogantes: ¿Los docentes que viven esta problemática en los jardines, buscan estrategias para abordarla, o se normaliza como algo típico de la edad y que seguirá ocurriendo a lo largo de la escolaridad? ¿Las actividades propuestas estaban adecuadamente diseñadas para abordar el desarrollo socioemocional de los niños? ¿Es necesaria la implementación de planes de acción personalizados para los niños que presentan conductas más desafiantes?


En este sentido, considero fundamental abordar esta problemática de manera integral, teniendo en cuenta tanto las necesidades emocionales y sociales de los niños como las dinámicas grupales y el ambiente educativo en general, promover el desarrollo de habilidades socioemocionales en los niños, fomentar la empatía, la resolución pacífica de conflictos y el trabajo en equipo. Es importante brindar apoyo y orientación a los niños que presentan conductas agresivas, ayudándoles a identificar y gestionar sus emociones de manera saludable. De igual manera,  involucrar a las familias en el compromiso de afrontar esta problemática. 


Para la formulación de estrategias y propuestas que me permitan afrontar esta problemática es sumamente importante considerar los contenidos que hemos transitado a lo largo de esta especialización, poniendo foco en el niño como sujeto de derecho, un sujeto en constitución, con capacidades en desarrollo. En la educación maternal se reconoce que los niños son sujetos activos en su propio desarrollo. A través de la interacción con su entorno y de las experiencias que viven, los niños van construyendo su conocimiento y su identidad. El desarrollo en general está marcado por profundos cambios en todas sus dimensiones. Considerando la problemática ya mencionada , nos centramos en una de estas dimensiones; el desarrollo socioemocional.


Desde UNICEF cuando se habla de desarrollo emocional o afectivo se hace referencia al proceso por el cual los niños y las niñas construyen su identidad, su autoestima, su seguridad, la confianza en sí mismos y en el mundo que los rodea, a través de las interacciones que establecen con sus pares significativos, ubicándose como una personas únicas y distintas. Mediante este proceso, la niña o el niño puede distinguir las emociones, identificarlas, manejarlas, expresarlas y controlarlas. EEM.Módulo: El Sujeto que Aprende en la Educación Maternal.2022. 


Los niños y niñas, deben desarrollar una serie de habilidades en contextos sociales que le permiten identificar y comprender sus propios sentimientos, interpretar y comprender el estado emocional de las otras personas, manejar emociones fuertes y sus expresiones de una forma constructiva, regular su propio comportamiento, desarrollar la capacidad para sentir empatía por los demás, establecer y mantener relaciones, y desarrollar capacidades de confianza. EEM.Módulo: El Sujeto que Aprende en la Educación Maternal.2022. 


Por otro lado, las neurociencias aportan muchos elementos para entender las bases emocionales del cerebro,e importantes conocimientos sobre cómo se desarrolla el cerebro de los niños y cómo este desarrollo está influenciado por las experiencias que viven. Por ejemplo, se ha descubierto que las experiencias emocionales tempranas tienen un impacto significativo en la arquitectura cerebral y en el desarrollo de las habilidades socioemocionales. Esto significa que las interacciones positivas y enriquecedoras con los cuidadores, la crianza y el entorno, pueden promover el desarrollo de estas habilidades. Los vínculos afectivos adecuados y el aprendizaje socioemocional forma  patrones en el cerebro y estos se incrustan en los circuitos neuronales,  influenciando en la forma de regulación emocional, en la resiliencia, en  las relaciones y en el comportamiento. EEM.Módulo: El Sujeto que Aprende en la Educación Maternal.2022. 


El juego en el jardín maternal constituye la principal actividad a través de la cual los niños/as exploran, descubren y aprenden sobre el mundo que los rodea. A través del juego, los niños/as desarrollan habilidades cognitivas, físicas, sociales y emocionales de manera integrada y natural. Además, el juego les permite expresar sus emociones, desarrollar la creatividad, aprender a resolver problemas y establecer relaciones sociales positivas. Los juegos grupales fomentan la colaboración, el respeto mutuo y la empatía, habilidades fundamentales para la vida en sociedad,  permiten a los niños comunicar ideas y entender a los demás mediante la interacción social, sentando las bases para construir un conocimiento más profundo y unas relaciones más sólidas. Los juegos promueven la socialización. A través de su práctica, los niños incorporan normas, valores y costumbres propios del contexto en el que se desarrollan. Jugar genera sentido, promueve la pertenencia y el desarrollo de la identidad, tanto individual como colectiva. Al jugar, los niños se comprometen, toman una posición activa, imaginan, inventan, crean, conocen y actúan explorando con todos sus sentidos. (...) A través de la lúdica se aprende a compartir el espacio —plantea Raimundo A. Dinello—, se aprende el lenguaje comunicativo, se relaciona lo real concreto con lo simbólico; el sujeto aprende a conjugar su presente con su imaginario, que lo proyecta al futuro; aprende a compartir sentimientos y a convivir.  EEM. Módulo: Juego. 2023.


El comportamiento en niños de 2 y 3 años es crucial para su desarrollo, empiezan a expresar independencia y desafiar límites. Es normal que experimenten rabietas, altibajos emocionales, agresividad e intolerancia a la frustración. Algunas estrategias que implementaría para abordar la problemática son:

  • Evitar calificar a los niños. 

  • Establecer rutinas. 

  • Implementar recursos o actividades tales como: Recursos literarios por ej. el cuento “ Las manos no son para pegar”; la elaboración de actividades en base a este cuento y reiterar el mensaje

  • La construcción de distintos escenarios como un espacio para reforzar las habilidades sociales.

  • Trabajar las emociones.

  •  Implementación de los diferentes formatos de Juego para fomentar la cooperación, la empatía, la comunicación y fortalecer relaciones en el jardín maternal,  por ejemplo, los juegos de roles, juegos de construcción en grupos; juegos al aire libre que requieren trabajo en equipo, juego trabajo, juegos tradicionales, Juegos motores, etc. 


Es imprescindible un acompañamiento respetuoso y reflexivo por parte de los docentes en el desarrollo de los sujetos de la educación maternal, promover la construcción de relaciones basadas en el respeto y la empatía, atender las necesidades y requerimientos de nuestros alumnos respetando la singularidad que cada uno manifiesta. “Todo lo que hagamos en los primeros años de la infancia dejará una huella para toda la vida.”


“...las manos son para saludar, dibujar, jugar, construir. Las manos no son para pegar.”  (Agassi, M. 2000. Las manos no son para pegar.)





Bibliografía


https://cuentosquecontar.com/2019/07/23/las-manos-no-son-para-pegar/


   “ LAS MANOS NO SON PARA PEGAR, LAS MANOS SON PARA JUGAR…”      En busca de estrategias pedagógicas para abordar conductas agresivas en el...